Fauna Salvaje, Covid-19 y otras pandemias.

«¡Ayúdame por favor!» fueron las primeras palabras que me dijo mi amigo Juan cuando cogí su llamada. «¿Qué te pasa?» le contesté. «Mi padre ha pillado el virus, se está muriendo». Tu eres veterinario de fauna salvaje, dime qué puedo hacer por favor.» Guardé un silencio largo. No sabía qué decirle ni qué tipo de ayuda estaba esperando. «Juan, un médico es quién puede ayudar a tu padre, no yo» le dije con voz entrecortada. «Lo sé. Pensé que como el virus viene de los animales salvajes que consumen en China tú podrías saber algo más». 

Ahora bien, ¿sabemos realmente el origen del Covid-19? Los mercados húmedos de Wuhan pueden ser una buena opción pero, ¿fueron los pangolines? ¿fueron las sopas de murciélago? ¿Quizá una mezcla de ambas? 

Es muy posible que nunca sepamos la respuesta. Ni siquiera sabremos si de verdad tuvo un origen ambiental o fue cultivado en algún laboratorio con fines político-económicos que escapan a nuestro entender. Lo cierto es que la posibilidad de su origen ambiental es real. Ya ha ocurrido con otras enfermedades, y volverá a ocurrir con otras nuevas. ¿Por qué?

Los virus y las bacterias conviven con nosotros. Todos tenemos bacterias en nuestro interior que nos ayudan a digerir la comida. También, en el proceso de fabricación del vino y la cerveza entran en juego algunas bacterias y hongos como las levaduras responsables de la fermentación. Como ves, los virus y las bacterias están por todas partes y son imposibles de erradicar. Antes acabarán ellos con nosotros si no sabemos cómo cuidar del ambiente que compartimos con ellos y con otros seres vivos. Ahora veremos cuál es el quid de la cuestión. 

¿Que relación hay entre los animales salvajes y las pandemias?

Los animales salvajes no están al cuidado de nadie. Su vida depende del complejo equilibrio que reina en la naturaleza. De esta forma, cuando un virus/bacteria patógeno (perjudicial para la salud) infecta a un animal, éste enferma y serán sus depredadores habituales quienes terminen poniendo fin al avance de la enfermedad. Veámoslo con un ejemplo sencillo: 

animales salvajes y covid-19

Situación: Estamos en la sabana africana. Hay búfalos, cebras, ñus, jirafas, elefantes y antílopes junto con leones, hienas, leopardos, guepardos, babuinos, etc. Imaginemos que un búfalo africano ha enfermado por un virus. Su capacidad respiratoria se va viendo disminuida con el paso de los días y el animal cada día está peor. Los leones, expertos analistas del estado de salud de sus presas, eligen al enfermo como el menú del día.

– Será mucho más fácil de abatir – piensa una leona. 

-No podrá correr ni 200 metros. Hasta los cachorros podrían cazarlo – piensa otra. 

animales salvajes

Los depredadores se encargan de mantener los ecosistemas libres de animales enfermos. Si por algún razón, estos depredadores desaparecieran del ecosistema, el búfalo enfermo habría diseminado el virus por toda la sabana. Contagiando a los miembros de su manada, e incluso quizás también a los ñus, antílopes etc. 

Ahora es cuando entra el humano en juego. Supongamos que la carne de búfalo fuese deliciosa. ¿Que haríamos?

Es probable que matar a sus depredadores. De esta forma, habría más búfalos para nosotros. ¿Que ocurriría?

Acabaríamos comiendo algún búfalo enfermo, y con algo de mala suerte, el virus acabaría provocando una pandemia mundial como ya ocurrió con el virus aviar que acabó con la vida de entre 17-50 millones de personas en 1918. 

¿Por qué cuidar nuestra relación con los animales salvajes?

Quizás hayas escuchado estos días la palabra zoonosis. Una zoonosis es una enfermedad de origen animal transmisible al humano, como por ejemplo, la rabia. Se conocen cientos de enfermedades zoonóticas, algunas de ellas muy peligrosas. Por suerte se encuentran bastante controladas. Pero hay un probelma que a cada día que pasa se está haciendo más y más grande. ¿Qué está pasando para que en los últimos años esté subiendo el número de casos de muertes humanas a causa de enfermedades de origen animal?

La respuesta más sencilla sería algo así como «Cada día nos acercamos más a los lugares dónde viven los animales salvajes». Te lo explico: 

Como ya sabes, los virus y las bacterias conviven con nosotros y el resto de animales. Estos virus y bacterias están normalmente en el suelo y en el agua, aunque también pueden ser transportados por los insectos como garrapatas, moscas y mosquitos. Cuando los humanos invadimos estos territorios naturales para fines como la ganadería o la agricultura estamos exponiéndonos a posibles patógenos que ponen en riesgo nuestra salud. Un ejemplo, mira esta imagen:

medio ambiente y pandemias

Talamos una hectárea de bosque para crear pastos y alimentar al ganado. Lo normal es poner un cercado para que los animales no escapen, pero hay animales que son más hábiles que los nuestros. Se han visto muchos casos de ciervos que pastan en conjunto con el ganado. Luego, cuando se quieren ir pegan un brinco y pasan al bosque. ¿Dónde esta el problema?

Imaginemos ahora que esos ciervos que pastan con nuestro ganado estuviesen enfermos de tuberculosis (algo probable). La tuberculosis es una zoonosis respiratoria muy contagiosa. El contacto de ciervos enfermos con nuestro ganado haría que vacas y ovejas enfermasen casi con total seguridad. ¿Cuál es el resultado? Ganado enfermo de tuberculosis. Si juntamos esto con un bajo control sanitario (como en los mercados húmedos de Wuhan), la tuberculosis llegaría a nosotros en un abrir y cerrar de ojos. 

La solución para evitar futuras pandemias.

Mejor la pregunta podría ser, ¿Qué podemos hacer para evitar que se repitan desgracias como la del Covid-19?

La solución es sin duda conservar ecosistemas equilibrados para que se mantengan sanos de forma autónoma. Además, es necesario intentar invadir lo mínimo posible las zonas habitadas por fauna salvaje, ya que cuánto más cercano sea el contacto mayor será la probabilidad de contagio. Estas dos premisas hacen alusión también a la importancia de NO comer carne de animales salvajes. Esto último es quizás la forma más probable por la que podemos generar grandes pandemias como la del Covid-19. 

animales salvajes y pandemias

Quizá te estés preguntando, ¿por qué un lobo no enferma cuando se come un ciervo enfermo pero yo sí? Es una buenísima pregunta y tiene todo el sentido que pienses en ello. Te cuento, la naturaleza es sabia. Está diseñada de tal forma que todo lo que ocurra en ella sirva para mantener un equilibrio constante. Normalmente, los microorganismos que causan enfermedades son específicos de uno o varios tipos de animales. También hay algunos que son mas genéricos y afectan a casi todos los animales, pero no es lo común. ¿Qué significa esto?

Volvamos a la sabana. El virus que afecta a los búfalos lo más probable es que no afecte a los leones ya que son distintos tipos de animales. El búfalo pertenece a la familia de los Bóvidos (Bovidae), como los ñus o los antílopes. Sin embargo, los leones son felinos (Felidae). Evolutivamente han seguido caminos distintos. Por ello, las diferencias en la fisiología de cada uno hacen que sea poco probable que ambas especies enfermen por el mismo patógeno. En cambio, si los ñus o antílopes se comiesen al búfalo (hay que echarle imaginación) seguramente sí se contagiasen. 

Como ya sabes, las enfermedades que pasan de animales a humanos se llaman zoonosis. Hay muchas y cada día más. Existen zoonosis más relacionadas con algun tipo de animal en concreto como la «enfermedad de las vacas locas». Pero hay otras zoonosis que son mucho más genéricas. La toxoplasmosis es un buen ejemplo. ¿Dónde esta el peligro? Cualquier zoonosis puede ser muy peligrosa, pero sin duda lo son más las que aparecen de la nada. Las conocidas bajo el nombre del «Enfermedades emergentes». El Covid-19 ha sido un ejemplo de ello. 

¿Sabremos frenar las futuras pandemias por contacto con los animales salvajes?

¿Por qué cada día es más probable que aparezca otra pandemia? ¿Por qué cada vez son más graves?

Hay varias respuestas:

  • Expansión territorial
  • Presión ambiental
  • Hábitos humanos
  • Sociedad globalizada

¿Dónde está la relación?

la huella del ser humano

A medida que nuestra población crece, también lo hace el espacio que necesitamos. Muchos de estos nuevos espacios que vamos ocupando son lugares salvajes que utilizamos para criar ganado o cultivar plantas (Expansión territorial). Para ganar estos lugares a la naturaleza tendemos a ser bruscos (Presión ambiental). La tala masiva de las selvas de Borneo para los cultivos de Aceite de Palma, los incendios del Amazonas para la cría de ganado… son algunos de los miles de ejemplos que hay.  A raíz de esto último, disminuye la biodiversidad, el equilibrio del lugar y, por tanto, la salud del ambiente. Es decir, pasamos a ocupar territorios dañados en los que es más probable cruzarnos con algún patógeno. Ahora es el turno de nuestros hábitos «ejemplares». 

No sólo nos exponemos nosotros, si no que exponemos a todas las especies que consumimos. Como somos los reyes del mambo, nos permitimos el lujo de consumir todo tipo de animales: vacas, cerdos, gallinas, caballos… perros en algunos sitios, incluso murciélagos, pangolines… tigres, rinocerontes, tiburones… la lista no tiene fin. También comemos monos, lo que nos trajo a la sociedad el VIH. ¿No lo sabías?

Al consumir distintos tipos animales lo que hacemos es ampliar el número de vías de entrada de patógenos. Si además todos estos animales son criados en lugares antes habitados por fauna salvaje, el cóctel está servido. 

Ahora viene la parte que ya te sabes. Uno de nosotros se bebe el cóctel y coge un avión a la otra punta del mundo. (Sociedad globalizada)

¿Qué más puedo hacer para evitar futuras pandemias?

La relación entre los animales salvajes y las pandemias es real. Todavía hay muchas cosas por descubrir y es mejor no correr riesgos innecesarios. Sobre todo si hablamos de poner en riesgo la vida de millones de personas, la tuya incluida. Los virus y las bacterias como miembros del medio ambiente se adaptan a él constantemente. Por ello antes hablábamos de la importancia de mantener un contacto prudente con la naturaleza. Patógenos que hoy en día no son una amenaza pueden serlo en un futuro si nos seguimos exponiendo a ellos. Mutarán y seremos sus nuevos hospedadores. Sin una inmunidad previa, caeremos como moscas. 

Todos debemos poner de nuestra parte para intentar revertir esta situación tan desfavorable para nuestro futuro.

Nunca es mal momento.

¡Suma tus energías a la lucha por conservar un planeta saludable donde todos los seres vivos vivamos en equilibrio! 

El mundo necesita gente como tú.

Súmate al cambio

«La mayor amenaza para nuestro planeta es creer que otra persona lo salvará»

Robert Swan

Muchas gracias por llegar hasta aquí.

Deja un comentario

¡Hola! Queremos que sepas que esta web usa Cookies. Más

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para «permitir cookies» y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar» estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar